14 nov. 2015

LE PARODY

Enterrando rencores en el sótano de Delia Records Store
 12/11/15 
 

Correr rápido, llegar lejos mientras vamos soltando pedacitos nuestros por aquí y por allá por si en algún momento tenemos que dar marcha atrás. Es a lo que estamos acostumbrados y está muy bien para desarrollar gemelos grandes y fuertes. Muy mal si lo que se pretende es conservar las suelas impecables. Es lo que se nos exige desde todos los frentes: Si no avanzas, mueres, cuida tu equipaje, no te rompas, ni permitas arrugarte, engánchate a cualquiera de las rutas establecidas ya verás que cómoda sensación y al final, qué bonitas vistas!  Las vistas no siempre llegan y cuando las alcanzas...

Después de un tiempo girando sin parar entre salas underground y festivales, desde Madrid a Miami pasando por  Londres, México,  Nueva York  y los cuatro puntos cardinales peninsulares, presentando su primer y sorprendente disco Cásala (hecho a base de retales, samplers e ideas varias) Sole Le Parody se interna en un olivar de Jaén/raices profundas para componer su segundo trabajo: Hondo. 

Mientras tanto mis pies torturados, con la atención puesta en el pisar bien, plantaban cara a mi cabeza maratoniana y al grito/dolor de "No nos moverán" me dejan clavada en la tierra con la única  alternativa de seguir explorando pero hacia dentro, orientación Sur. Me entierro en un silencio negro donde no hay brotes verdes, más bien un rovoltijo de intrincadas raices de padre/madre y muy señor mio. En medio del bajón empiezo a sentir un ritmo que crece, un mantra con efecto sedante que se distribuye a lo largo y ancho de mi enervaje interno.

Un explorador sónico afincado en plena Andalucía me orienta la antena: ese ritmillo que hace que tus pies se despeguen del suelo sin necesidad de hacer la maratón, saltarín como recién salido de una fiesta de duendes de madera y cuerda accionados por un mecanismo electrónico entre vientos y percusiones es Cásala de Le Parody. Beats, dub, samples, frases hipnóticas, arabescos, folklore... todo ello envuelto en un crujiente celofán pop. Sonrio feliz y me dejo seducir por esta banda sonora para buscadores sin prisas.

Ya han pasado algunos meses desde que Sole Parody regresó del olivar con su nuevo disco Hondo plagadito de sonidos ancestrales que ascienden a la superficie con una libertad radical, sin condicionantes externos ni reglas, excepto las que ella misma se fabrica. Por mi parte yo ya desenterré mis pies de la tierra, ya no gritan, ya no corren, mucho más relajados fluyen aceptando a sus suelas agujereadas sótano abajo del Delia Records Store (tienda de discos, ropa, vintage, electrónica, cacharros, espacio multiusos) en pleno Delicias. Mis deportivas con lazada rosa, elegidas para la ocasión, se cruzan con los zapatos vintage sobre calcetín alto de Le Parody, ideales para marcar el ritmo de un acústico muy especial "se trata de algo diferente, un experimento, nada electrónico, a ver que tal sale" comenta ella misma.  Aunque por lo poco que la conozco lo suyo es experimentación constante. 



Apenas somos 25 ó 30 personas en los bajos de Delia Records: Sole con su ukelele, Guille González a la guitarra y bombo, Frank Santiuste a la trompeta, los organizadores del bolo: Fuck and Young Sesions, más algunos amigos de su etapa en Bellas Artes "donde toca Sole, vamos nosotros... si es que siempre somos los mismos" me comentan y eso es bueno (egoistamente). El mini concierto se convierte en una encantadora fiesta familiar, con su pequeño escenario decorado con mantas marroquies que la misma Sole proporciona, detallitos de medusas de plástico colgando de una cuerda de tender, una pequeña barra con cervezas a 1,50 euros... no echo de menos mis tiempos locos de correr acelerada, perdida en la velocidad, para colocarme en primera fila de los grandes escenarios ansiosa por captar a través de los ojos de las estrellas el panorama inigualable que se divisa desde las alturas. Mejor disfrutar a nivel de calle.