17 ago. 2012

Cuatro festivales y una canción por Chavela (I parte)

Primavera, Fib, Dia de la Música, Sonorama...













Los planes están para romperlos. Asi que mi plan prototipo de este verano (playas baleares, playas gaditanas y playas exóticas de cualquier punto del extranjero) se fue rompiendo en pedacitos cuando por un dejarme llevar sin control, mi puzzle inicial fue sustituyendo sus piezas formando un cuadro muy distinto al que habia imaginado. Los destinos exóticos fueron tomando aspecto de escenarios musicales sin moverme de la península.

Al primero de la temporada, PRIMAVERA SOUND (22-26 de mayo), llego invitada por el currante de una importante fábrica de cervezas que antiguamente patrocinaba grandes festivales, ya no. Me meto en un coche el medio dia del viernes. 7 horas de carretera Madrid-Barcelona.  He dormido poco y estoy destrozada, pero no sería lógico perderse un día de los dos que dura el festival apartir del viernes, así que me obligo a mi misma a estirar las piernas y nos vamos a ver que se cuece en el recinto festivalero, no sin antes decir Ohhh mil veces sorprendida por el espectáculo que veo a través de la ventanilla del coche, rendida ante una ciudad tan espectacularmente diseñada y bien conservada.




Una vez en el recinto del  Primavera, lo encuentro inabarcable  (había soñado con un festival coqueto de escenarios pequeñitos y  monos, gente sixtie luciendo vaporosos vestiditos de lunares y gafapastas en colores divertidos. Nada que ver) Desde el primer momento todo es a lo grande. Una gran marea festivalera ordenada y pacífica se mueve de un escenario a otro como si de un recorrido de un gran campo de golf se tratase, con sus trayectos marcados,  con su público de modales civilizados, su sonido impecable, integrado en su ciudad rectilinea perfecta, su parque de bicis en la misma entrada al festival, al borde del mar, sus hamburguesas de carne ecológica,  su selección de artistas espectacular en cuanto a calidad y cantidad... y de pronto...Bigott tocando a la entrada del recinto en plan músico callejero e ignorado completamente por las masas.












Me sorprendió gratamente Dominique A con una super banda a sus espaldas demostrando que la chanson française puede involucrarse en la modernidad sin temor al fracaso.

En cuando a mi, puede decirse que si que fracasé al intentar colarme haciéndome la despistada, en la zona Vip. Unos gorilas se lanzaron literalmente con sus 100 kilos de mala hostia sobre mi, deteniéndome y expulsándome de la zona privilegiada como si de una delincuente peligrosa se tratase. Tampoco me perdí mucho, la zona vip del Primavera deja mucho que desear, no aporta prácticamente nada interesante respecto a la zona ordinaria.

Nunca supe colarme en las fiestas, ni mangar en el corteinglés, ni copiar en los exámenes. Siempre me pillaban y aún así mi karma tauro me empuja a seguir intentándolo.

 



















No me perdí, por supuesto otros grandes grupos como The Cure, que me sonaron tan perfectos como no podía ser de otra forma en un festi tan guay. Aunque lo que más me mola del Primavera es que cuando te cansas de ir de escenario en escenario coges tu bici aparcada en la entrada y te vas Diagonal arriba hasta el hotel sin gastar gasolina, ni taxis, ni buses petados.... Ésto es lo que define a Barcelona. Pulcritud y orden al servicio de los ciudadanos y visitantes.  

Del DÍA DE LA MÚSICA (22 de junio) en el Matadero de Madrid, puedo decir cuatro cosas: Demasiado calor y gente junta en un espacio tan encementado no me parece buena combinación. Durante el día los surtidores de agua se evaporaban antes de llegar al petreo suelo. Por otro lado ¿donde estaba el merchandising? y en cuanto al sonido rebotando entre los muros de cemento... mal.

Sin embargo el sábado, dia elegido para celebrar mi dia de la música particular, Azealia Banks con su techno-rap, su dj y sus dos bailarinas me hicieron saltary sudar sin pensar en las carencias de este recinto al borde de Madrid Rio, que ademas ha duplicado su precio respecto al año pasado de una forma alarmante, supongo que por perder a su antiguo patrocinador cervecero(paradójicamente gracias al chico de la cervecera me vuelvo a convertir en Vip) mientras Azealia triunfaba, en el escenario del bar del Matadero con su teatral escalinata, una banda rockabilly superclásica hacia mover a un tipo de público muy diferente. Son los contrastes de este Dia de la Música, donde todo cabe. En cuanto al resto del cartel, excepcional.



















Un mes después y estoy en el  FIB
  (12-15 de julio), que no pisaba desde el 2004. Me lo encontré mucho más invadido por adolescentes nórdicos, con las mismas ganas de bebérselo todo y  la misma energía fiestera que cualquier castellano y por otro lado, con las mismas maneras burdas por parte de los vigilantes de la entrada para intentar arrancarte la pulsera de la muñeca o la muñeca de la pulsera, que en aquella mi primera edición. En esta ocasión fui infiel al cervecero generoso y me largué al fib seducida por otra preciosa pulsera Vip, que después de todo resultó ser falsa, el domingo se descubrió el pastel y no pude acceder al recinto. De todo se aprende...

De todo lo visto y oído en el fib 2012 me quedo con Noel Gallagher, a este tipo insoportable como persona, no se le puede negar que es un musicazo que te deja las orejas suaves desde el principio con "It’s Good To Be Free" hasta el cierre con la clásica "Don’t Look Back in Anger", momento en el que los escoceses colocaron sus banderas y alaridos en lo más alto del fib.

y en una onda completamente diferente, Crystal Castles  y su punk electrónico con Alice Glass teñida de morado, entregadisima al público en cuerpo, voz y lo que haga falta... De lo que más disfruté de este festival sin duda fue de la playa  de Castellón, a poco menos de 15 minutos en coche de Benicassim, y mucho menos asalvajada, sin guiris adolescentes y unas fideuas espectaculares.















No sabía que actuaban, pero la armaron en un escenario humilde, los Right Ons.

















En cambio me decepcionaron Yo la Tengo, el sonido pésimo y muy poca alegria.

















Así llego hasta agosto con el último festival de mi puzzle improvisado...(continuará)